Para el Fondo de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) lo peor de la crisis mundial de precios de los alimentos “ha pasado”. Al menos es lo que registra un reporte divulgado por el Servicio Brasileño de la BBC, que ha entrevistado a José Graziano da Silva, Director Regional de la entidad para América Latina y el Caribe. Según él, las perspectivas de solución para la crisis son buenas y la producción de productos clave como el trigo y el arroz, se está estabilizando. En este contexto, América Latina se consolida como “la grande productora de alimentos para el planeta.”
Bueno, faltó avisar a los africanos, especialmente los que viven en la región conocida como el Cuerno de África, donde están países como Etiopía, Somalia, Eritrea y Yibuti. El pasado viernes la ONG Oxfam hizo una advertencia acerca de los efectos desastrosos para la población local de la crisis mundial de precios de los alimentos, conjugada con la falta crónica de lluvias, las guerras locales y la extrema pobreza en que están sumergidos alrededor de 13 millones de personas. La entidad lanzó una convocatoria urgente para aumentar la ayuda humanitaria a la región.
Un funcionario de Oxfam, Rob McNeil, comparte un impresionante relato de una reciente visita que hizo a Etiopía:
“Esto es un desastre en pleno desarrollo, pero tenemos tiempo de actuar antes de que se convierta en una realidad. El costo de los alimentos ha subido más del 500% en algunos lugares. Con eso las personas que ya sufren con las sequías están en una situación aún peor. Algunas de las carreteras que hemos recurrido están cubiertas por animales de creación muertos. En algunos pueblos ya casi no hay pasto o agua para los animales y los moradores están desesperados. En una aldea he visto a los moradores obligados a se alimentar con la ración destinada a los animales. ”
En Somalia el costo del arroz importado se ha incrementado más de 350% entre el comienzo de 2007 y mayo de 2008. En Etiopía hay zonas donde el precio del trigo más que ha duplicado en el período de seis meses y seguirá subiendo hasta el mes de octubre, cuando empieza la próxima temporada de cosecha. El Gobierno etíope señala que cerca de 4,6 millones de personas necesitarán ayuda alimentaria. Esto es más del doble en comparación con el comienzo del año. Por lo menos 75 mil niños sufren de malnutrición grave en las zonas más afectadas por la sequía.
En la página web de Oxfam hay una llamada para aumentar la ayuda a la región, con mucha información sobre lo que está sucediendo, incluyendo fotografías y videos. La entidad también recibió el apoyo del premiado fotógrafo Nick Danziger, que visitó Etiopía para registrar un poco de la dura realidad enfrentada por la población local. Algunas fotos pueden ser vistas abajo. Con un clic se puede ver una versión más grande.
El discurso de Barack Obama frente a cerca de 200 mil alemanes en Berlín hoy es extraordinario por donde se lo mire. Es un fenómeno extraordinario. ¿Cuándo fue la última vez que un presidente americano (o en el caso, un candidato presidencial) ha reunido a tantas personas para escucharlo en una visita a otro país? En realidad, creo que nunca. Esto da una dimensión de lo que sería para los Estados Unidos el tener a Obama como presidente. Y lo más interesante es que él parece encarnar lo nuevo no sólo para una grande parte de los estadounidenses, sino para los ciudadanos de muchos otros países, especialmente en la cansada Europa. Como siempre, el discurso de Obama fue brillante. La trascripción, en inglés, se la puede leer
El periódico británico The Guardian publicó hace unas pocas horas en su página web, un reportaje basado en un reporte del Banco Mundial, presentado como el estudio más completo realizado hasta la fecha sobre el impacto de los biocombustíbles en la crisis de precio de alimentos. Según este informe, que aún es confidencial – no ha sido publicado oficialmente por el Banco Mundial – la contribución de los biocombustibles para el aumento general en los precios de los alimentos llegaría al 75%, mucho más que los meros 3% señalados por el gobierno de los EE.UU..
El documento del Banco Mundial va a ser recibido con alegría por el gobierno brasileño, ya que salva la cara del biocombustible generado a partir de la caña de azúcar, el cual, según el economista Don Mitchell, autor del informe, no tiene un “impacto dramático” sobre el aumento los precios de los alimentos.


