El periódico británico The Guardian publicó hace unas pocas horas en su página web, un reportaje basado en un reporte del Banco Mundial, presentado como el estudio más completo realizado hasta la fecha sobre el impacto de los biocombustíbles en la crisis de precio de alimentos. Según este informe, que aún es confidencial – no ha sido publicado oficialmente por el Banco Mundial – la contribución de los biocombustibles para el aumento general en los precios de los alimentos llegaría al 75%, mucho más que los meros 3% señalados por el gobierno de los EE.UU..
The Guardian tuvo acceso al informe, que fue concluido el pasado abril, por una “fuente secreta” descontenta con el hecho de que el Banco Mundial está posponiendo intencionalmente la publicación del documento, debido a su alto impacto político en vísperas de la reunión del G8 en Japón, en donde uno de los temas candentes será, precisamente, los biocombustibles. El Banco también estará tratando de evitar contraponerse frontalmente con el gobierno norteamericano, que defiende fervorosamente su programa de biocombustibles sobre la base del maíz.
El informe del Banco Mundial sostiene que la producción de biocombustibles ha distorsionado el mercado de alimentos en tres formas. En primer lugar, porque desvió una parte significativa de los granos que podrían ser utilizados en la producción de alimentos, con más de una tercera parte del maíz norteamericano utilizado ahora para producir el etanol y aproximadamente la mitad de los aceites vegetales en la Unión Europea yendo a la producción de biodiesel. En segundo lugar, los agricultores fueron alentados a reservar sus tierras para la producción de biocombustibles. En tercer lugar, dio lugar a la especulación financiera en el precio de los granos, lo que ha resultado en el aumento generalizado de los precios.
El documento del Banco Mundial llega a público justo antes del lanzamiento del informe británico sobre los biocombustibles (conocido como el Informe Gallagher). Según el mismo Guardian, este documento indicaría que el uso de combustibles basados en vegetales ha contribuido “de manera significativa” en el aumento récord de los precios de los alimentos. El informe Gallagher ya debería haber sido lanzado hace unos días pero hasta ahora no ha sido divulgado oficialmente.
El documento del Banco Mundial va a ser recibido con alegría por el gobierno brasileño, ya que salva la cara del biocombustible generado a partir de la caña de azúcar, el cual, según el economista Don Mitchell, autor del informe, no tiene un “impacto dramático” sobre el aumento los precios de los alimentos.
El Asesor de Políticas de Oxfam Robert Bailey ha comentado el tema para el reportaje del Guardian: “Los líderes políticos parecen intentar reprimir y hacer caso omiso de la fuerte evidencia de que los biocombustibles son un factor importante en los últimos aumentos de precios de los alimentos. Es imperativo que tengamos el panorama completo. Mientras que los políticos se concentran en mantener felices a los grupos de presión de las industrias, la gente en los países pobres no tiene condiciones de cubrir los costos de su comida.”
El artículo del Guardial puede ser leído aquí.